Cosas de Cádiz
Manolo Sánchez

Los siameses de Cádiz

En 1818 se produjo en Cádiz un suceso de esos que levantan el ánimo y la curiosidad de la gente. En un tiempo en el que la ciudad sentía la calma tras la tempestad del asedio, en una ciudad necesitada y adicta a sucesos anormales que alterasen la cotidianidad, nacían un par de hermanos llamados José y Josefa. No solo unidos por su nacimiento, también unidos por el tronco
Manuel Sánchez
9/06/2017
Cádiz

En la partida de bautismo se recoge que ambos tenían sus dos manos, dos piernas y sus cinco deditos en cada una de sus extremidades. También se recoge en la partida que los dos niños se bautizaron rápidamente porque se esperaba una muerte prematura. Eran los albores del siglo XIX y las condiciones para que fructificase un parto, incluso en condiciones normales, ya era un logro.

Se produjo un bautizo multitudinario. Tanto que los párrocos de la iglesia solicitaron a la madre que volviesen con los niños para ser de nuevo mostrados al público. Además se aprovecharía para realizar una serie de exorcismos y sacar ese demonio que presumiblemente llevaban dentro y estaba a cargo de las malformaciones. Eran tiempos aún en que la frontera entre lo sobrenatural y lo científico era demasiado permeable e imprecisa.

No se sabe en que momento fallecieron, ni si se enterraron, no se sabe qué ocurrió con ellos, ni siquiera si alguno de los médicos del afamado colegio de Cirugía de Cádiz aprovechó la ocasión para hacer un estudio de anatomía, pero el caso es que sus cuerpos desaparecieron.

Un hecho extraño de principio a fin en una ciudad que tras levantarse el Sitio de 1812, estaba algo aburrida y ávida de sucesos extraños y paranormales como era el nacimiento de unos siameses en la ciudad.

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