Cosas de Cádiz
Manolo Sánchez

El misterio del 'San Telmo'

Se perdió la pista del buque en Cabo de Hornos un dos de septiembre de 1819 y se encontraron los restos en la Antártida en 1990
OCádizDigital
9/08/2017
Cádiz

Cuando el siglo XIX comenzó como una amenaza a la soberanía española en Sudamérica, rápidamente, una vez nos quitamos al francés de encima, España se lanzó a remedar la situación caótica que se le planteaba.

El golpe ya estaba dado aunque no lo supiéramos. Un país en ruinas, un Gobierno despótico y una burocracia anticuada hacían del país una vieja antigualla mal engrasada. Y en medio de los estertores, la herida del nuevo continente se tapaba con tiritas. Una de esas “tiritas” fue el intento por el Gobierno español de calmar la situación mandando un escuadrón formado por varios navíos, entre los que se encontraba el “San Telmo”, un navío con 52 metros de eslora, 74 cañones y 30 años en el mar. Barcos comprados a la Rusia de los Zares en tal mal estado que algunos nos lo regalaron. El destino era el puerto de Callao en Perú, donde reforzarían las tropas destinadas. Partieron de Cádiz un 11 de mayo de 1819 y en septiembre ya estaban en Cabo de Hornos.

La fiereza con que el Cabo de Hornos trata a los marinos y sus embarcaciones no se hizo esperar. Rápidamente se descubrió que la verga mayor no respondía, que las entradas de agua eran numerosas y que el timón no manejaba el barco. Y esto hizo que el 2 de septiembre la escuadra le perdiera la pista al “San Telmo” en latitud 62 grados sur y 70 grados oeste de longitud. En él iban 650 hombres.

Jamás se supo de su paradero. En algún lugar entre la Antártida y el Cabo de Hornos desapareció y no llegó a Callao. Al barco se le dio de baja y a sus marineros por muertos. Hasta ahí la historia. A partir de aquí la leyenda.

Se especuló mucho sobre su destino. Posiblemente los temporales lo arrumbaron a la Isla Livingston, ya en territorio antártico. Allí, testimonios posteriores afirman haber visto restos del barco y algunos huesos. Los capitanes británicos William Smith y más tarde Weddell atribuyeron estos al San Telmo y se lamentaron de no haber sido los primeros en pisar la Antártida. Pero nada de los 650 marineros. Se supone que intentaron escapar y algunos vivieron por algún tiempo en aquellas tierras.

Hasta Pío Baroja recoge testimonios de marineros italianos que habían visto los restos del “San Telmo”. Hubo que esperar hasta los años 90 del pasado siglo para enviar una expedición a encontrar los restos del navío o alguna prueba. Y la encontraron. Unas sandalias, algo nada común en esa zona frecuentada solamente por balleneros, y restos de cerdos, mercancía viva común de nuestros barcos. Son los restos y el testimonio de que los primeros en llegar a la Antártida, aunque trágicamente, fueron unos españoles que, cómo no, zarparon del puerto de Cádiz.

Y para quién quiera saber más acerca del “San Telmo”, un enlace del programa de Onda Cádiz Radio “Zona Historia” con Salvador Santos:

https://www.ivoox.com/zh-1x19-de-cadiz-a-antartida-audios-mp3_rf_1848520...

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