Cosas de Cádiz
Manolo Sánchez

El gráfiti repúblicano del monumento de la Constitución de 1812 en Cádiz

Pocos conocen que el libro superior el cual corona la majestuosa y conocida talla, de uno de las imágenes emblemáticas de Cádiz en la plaza de España, suscribe la primera expresión antimonárquica en piedra, de la historia nacional: “Bisca la republic”
Manuel Sánchez
12/01/2018
Cádiz

Algunos medios de comunicación hacen y deshacen la información a su antojo. El revuelo formado por un chirigota que representaba a una familia de verdugos lo confirma. En ella, la agrupación decapitaba a Puigdemont (al tiempo que también hacía lo mismo con otros “condenados”) declarando de manera simbólica, guste más o menos, lo que piensan que es reprobable de este año que pasó a la historia. Nada nuevo para la fiesta del carnaval. El pueblo sacrifica a sus esbirros, al igual que quema a Momo.

Es curioso el manejo de la información porque parece que nuestra fiesta y nuestra tierra son enmarcables dentro de lo que se denominaría “humor de establishment”, una especie de “de eso sí podeis reíros”

Pero a colación siempre esta Cádiz, con su historia, la que pone la guinda y la solución a todos los malentendidos. Porque Cádiz entendió la primera que España era tierra de monárquicos y republicanos. Y se puede comprobar in situ y con unos buenos prismáticos en la plaza de España.

Si miramos nuestra historia no hace mas que unos 80 años éramos una república. El siglo XIX español esta plagado de incidentes relacionados con la monarquía, con los movimientos cantonales e incluso con una Primera República Española. Pero incluso desde los cimientos del sentir democrático español, con Fernando VII y la Pepa ya encontrábamos esos duelos de amor/odio.

Una vez se instauró la Constitución en Cádiz, se requiere de un monumento que recuerde el hecho y se propone erigirlo. Pero eso no ocurre (las cosas de Cádiz, que son las cosas de España) hasta un siglo después, en 1928. Ni siquiera quiso o pudo Alfonso XIII inaugurarlo. La segunda república en 1931 volvió a darle la vuelta al tapete con todas las cartas incluidas.

De lo que nadie se dio cuenta una vez se presentó el monumento era de que en lo más alto de él, en donde se posa la Pepa por encima de los españoles, reside la primera expresión antimonárquica a modo de graffiti, en este caso en piedra, de la historia de España: “Bisca la republic”

Se entiende que los canteros que trabajaron para el escultor Aniceto Marinas cincelaron a sus espaldas para el resto de los días un sentir que hoy vuelve a estar tan de moda. Aunque nunca desapareciese. Aunque quieran interesadamente volver a ponerlo en el candelero.

Así que si una chirigota en Carnaval quiere poner en entredicho a Puigdemont, en su derecho está, como se ha hecho muchos años con el Rey. El buen o mal gusto es otra cosa, y el Carnaval, como dice el Gómez es “lo que tú quieras que sea”. Porque de lecciones de historia y de civismo tenemos en Cádiz para varios repertorios.

 

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